El Internet de las cosas y la tecnología wearable son algunas de las tendencias que más han crecido en los últimos años. El mundo de la moda no ha permanecido al margen ¿y si nuestra ropa nos ayudase a mejorar de forma casi imperceptible y personalizada?

Como dice el diseñador Borre Akkersdijk, los wearables que existen actualmente no son tanto algo que llevamos puesto como algo con lo que cargamos. “En realidad no los llevamos puestos, sino que los llevamos con nosotros todo el día”. Ante esto, surge una nueva tendencia que apuesta por integrar las funcionalidades de los wearables en nuestra ropa.

Moda personalizada

La aparición de microchips y sensores cada vez más pequeños y potentes hace que sea posible integrarlos en la ropa y los tejidos dotándolos de nuevas funcionalidades. Pero no sólo eso. Su tamaño reducido hace que en muchos casos resulten casi imperceptibles para que el usuario pueda llevarlos casi sin darse cuenta a la vez que se beneficia de ellos.

De la misma forma que las impresoras 3D permiten personalizar los wearables, también lo hacen con la moda. Cada usuario puede diseñar y personalizar su propia ropa, eligiendo las funcionalidades que necesita según sus características personales. La última moda y la última tecnología se unen para ofrecer servicios a la carta con el único fin de que el usuario mejore.

Algunos ejemplos

Estas son algunas de las piezas más destacadas que apuestan por integrar moda, wearables e impresoras 3D:

1. Spider Dress. Esta vestido inteligente diseñado por Anouk Wipprecht pretende ser una especie de escudo “autodefensa”. Integra robótica y sensores para analizar el lenguaje corporal del usuario, su comportamiento y su respiración para determinar si se encuentra en una situación de amenaza.

spider_dress
 

2. Synapse Dress. De la misma diseñadora que el Spyderdress, este vestido también está impreso en 3D. El vestido recoge señales del cuerpo del usuario y reacciona con su entorno físico y social a través de señales luminosas. Los mecanismos de feedback cambian la forma en que el usuario interacciona con el mundo que le rodea.

 

3. BB.Suit. Este traje diseñado por Borre Akkersdijk  es quizá el que pasaría más desapercibido en nuestra vida cotidiana. Utiliza la tecnología de plasma frío para crear una burbuja de aire limpio en torno a quien lo lleva.

bb-suit

Estos son sólo algunos ejemplos de la dirección hacia la que evolucionan la tecnología wearable, la moda y la impresión 3D. Quizá ahora puedan parecer diseños más propios de una película de ciencia ficción, pero es cuestión de tiempo que podamos disponer de modelos más pulidos. La tecnología y el textil se unen en la moda del futuro que pronto todos llevaremos puesta.

 

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Imagen:  Designboom

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