Somos adictos a medir cosas sobre nosotros mismos. Por eso, los wearables y el Quantified-self se están extendiendo a ámbitos cada vez más amplios de nuestras vidas. Como dice Josh Bersin en un artículo sobre el empleado cuantificado, “no sólo estamos instrumentalizando nuestros cuerpos, estamos instrumentarlizando todo lo demás”. Más allá del ejercicio físico, monitorizamos nuestros amigos, nuestras casas, lo que hacemos y con quien.

Y el trabajo no podía ser menos. El Quantified-self está haciendo que el trabajo del siglo XXI sea cada día “más instrumentalizado, más transparente y más movido por los datos”.

Demos la bienvenida al empleado cuantificado

La monitorización de la actividad en el trabajo hace posible tener una visión detallada de nuestra productividad y de cómo influyen en ella factores internos y externos. Entre los beneficios que aporta el Quantified-self están:

  1. Reconocimiento. Cada empleado es valorado según su verdadero rendimiento, lo que permite establecer una verdadera meritocracia.
  2. Formación y aprendizaje. Detectar las necesidades reales de cada empleado para adaptar la formación a sus necesidades reales.
  3. Conciliación. Mejorar el equilibrio entre vida profesional y personal.
  4. Bienestar. Monitorizar no sólo la productividad, sino también la salud de los empleados permite que reciban los consejos y la ayuda que necesitan para su bienestar físico, que también influye en su productividad.

Recursos Humanos y transparencia

Con el empleado cuantificado, los departamentos de Recursos Humanos se enfrentan al que ha sido siempre uno de sus mayores retos: atraer y retener al mejor talento. La agregación de los datos de la actividad de los trabajadores permite ofrecer a las empresas datos reales y herramientas para diseñar y aplicar políticas personalizadas que redunden tanto en la motivación de sus empleados como en la reducción de costes y la mejora de la productividad.

Así mismo, contribuyen a la objetivación de la gestión de Recursos Humanos y a la optimización y mejora de procesos en todos los ámbitos de la gestión empresarial.

El reto de la privacidad

No todo son ventajas. Cuantificar la productividad de los trabajadores debe enfrentarse a varios retos relacionados con la seguridad de los datos.  Las empresas deben utilizar herramientas que  garanticen la privacidad y confidencialidad de los datos, conjugando una sólida política de protección de datos con una férrea infraestructura de seguridad para garantizar que solo los usuarios deciden qué hacen con sus datos y quién tiene acceso a ellos.

descarga-kiply-gratis

follow us in feedly