El yo cuantificado está cada vez más presente en nuestras vidas y su implantación en grandes espectros de la sociedad es ya un hecho. La monitorización de nuestra actividad diaria genera una gran cantidad de datos y su protección y privacidad son una de las grandes preocupaciones de los usuarios.

Pero seamos sinceros. Nadie (o casi nadie) se atreve a leer esos textos interminables con condiciones de uso y políticas de privacidad. Y el que se atreve a hacerlo pocas veces consigue descifrar qué es lo que va a pasar con su información personal. Sólo un 15% de las aplicaciones ofrecen información clara sobre privacidad.

Pero, créenos, es mejor perder un poco de tiempo intentando averiguar qué va a hacer esa aplicación con tus datos que descubrirlo de una forma mucho menos agradable cuando ya no haya vuelta atrás. Por eso, te damos algunas recomendaciones sobre los aspectos a tener en cuenta a la hora de empezar a utilizar una de estas aplicaciones:

  1. Política de privacidad. Es importante leer con atención la política de privacidad de las distintas aplicaciones que estamos usando y fijarse sobre todo en la letra pequeña, que puede esconder la diferencia entre que nuestros datos lleguen a terceros o no. No aceptes nada sin haberlo leído antes con atención.
  2. Transparencia y confianza. Muchos usuarios, especialmente los que presentan una gran preocupación por su privacidad, pueden echarse atrás a la hora de usar determinados dispositivos si creen que éstos pueden poner en peligro la privacidad de sus datos. Nunca aceptes condiciones que no te inspiren confianza.
  3. Gratuidad de los datos. En muchas ocasiones, a cambio de una aplicación gratuita compartimos grandes cantidades de información, muchas veces casi sin darnos cuenta. Esto no es algo nuevo, pero dependiendo del tipo de datos que generemos nuestra intimidad puede verse más o menos comprometida. Puede que el usuario confíe en el creador de su aplicación, pero es necesario extremar las precauciones porque éstos pueden compartir la información con terceros que quizá no sean tan fiables.
  4. Compartir en redes sociales. Tampoco podemos perder de vista que muchas de las aplicaciones que usamos tienen un componente de difusión de información en las redes sociales que permite a los usuarios hacerla pública. Desafortunadamente, no es extraño que la opción de hacer públicos nuestros datos a través de las redes sociales aparezca en la política de privacidad por defecto. Si no quieres que tus datos estén disponibles en las búsquedas online, asegúrate de comprobar todas las instalaciones de privacidad por defecto y desmarca cualquier cosa que no te sientas cómodo compartiendo públicamente.

En Kiply la seguridad y la privacidad de nuestros usuarios son una de nuestras principales preocupaciones. Al instalar Kiply eres tú quien decide el nivel de seguridad que quieres utilizar en tu cuenta y siempre tendrás el derecho a acceder a tus datos para consultarlos, modificarlos o compartirlos con quien decidas. Te garantizamos que tu información nunca será cedida a terceros y que sólo tú serás dueño de ella. En Kiply no hay nada marcado por defecto porque creemos en el derecho de cada usuario para decidir sobre su intimidad y su privacidad.

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Imagen: Yuri Samoilov

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