A menudo creemos que lo que lleva mucho tiempo en circulación está obsoleto. Nada más lejos de la realidad en lo que al análisis DAFO se refiere. Aunque hay gran controversia sobre el origen y creadores de esta metodología, lo que es innegable es que continúa siendo una de las mejores herramientas de análisis para la gestión de empresas.

Sus siglas en inglés son SWOT, que significa Strengths, Weaknesses, Opportunities and Threats. O lo que es lo mismo: DAFO. Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. El orden cambia en favor de la sonoridad, pero no su resultado. Aunque pronto se cumplirán 50 años de su irrupción en el mundo empresarial, el análisis DAFO no ha perdido ni pizca de su frescura y mucho menos de su vigencia y utilidad.

Elementos del Análisis DAFO

El análisis DAFO es el método más sencillo y a la vez eficaz para decidir sobre el futuro de nuestra estrategia empresarial. Una de sus mayores ventajas es que se puede aplicar en cualquier situación o proyecto, en cualquier momento de los mismos, y en cualquier tipo de empresa, sean cuales sean su tamaño y actividad.  Y lo mejor de todo es que analiza tanto la situación interna como los cambios del mercado y la competencia.

El primer paso es tener claro cuáles son los elementos que lo componen y qué podemos evaluar con cada uno de ellos. Estos elementos son:

  • Debilidades o puntos débiles: son todos aquellos aspectos internos que constituyen una limitación para el desarrollo de la empresa.
  • Amenazas: son las fuerzas externas que frenan nuestro desarrollo, reducen nuestra efectividad o incrementan los riesgos que amenazan el éxito de nuestra estrategia.
  • Fortalezas o puntos fuertes: son todas aquellas capacidades internas que juegan a nuestro favor a la hora de aprovechar las oportunidades del mercado. Son básicamente nuestras ventajas frente a la competencia.
  • Oportunidades: son todos los factores del entorno que, bien aprovechados, puedan suponer una ventaja competitiva o beneficio para nosotros.

Factores a estudiar en el Análisis DAFO

Como en todo análisis, la clave está en elegir correctamente las preguntas para las que queremos respuesta. Esto se consigue teniendo muy claros los factores que vamos a estudiar.

En cuanto a los factores internos es importante saber, entre otros:

  • cuál es nuestra dirección estratégica y en qué condiciones se encuentra
  • cuáles son nuestras habilidades y capacidades clave (y de cuáles carecemos)
  • en qué condiciones están nuestras instalaciones y recursos
  • cuáles son nuestros costes reales y nuestra rentabilidad, y con qué financiación contamos
  • si poseemos capacidad de innovación
  • valoración de nuestros productos/servicios en el mercado imagen que tenemos entre los consumidores y usuarios

En lo que se refiere al entorno y competidores externos, debemos conocer, entre otros muchos factores:

  • mercados o segmentos a nuestro alcance
  • ritmo de crecimiento del mercado
  • cambios en las necesidades y gustos de los consumidores
  • nuestros competidores directos e indirectos
  • cambios en las distintas legislaciones
  • poder de negociación de clientes y/o proveedores

Lo mejor es realizar el análisis DAFO al comienzo de cada nuevo proyecto, pero también en las fases intermedias. Tu estrategia depende de ti y del entorno a partes iguales, y también de tu capacidad para evaluar las circunstancias en su conjunto.

No olvides que la evaluación es necesaria no sólo al final, sino en todas las etapas del proyecto. Y siempre puedes complementarla con herramientas tan útiles como Kiply, que te ayudarán a saber en todo momento cuál es tu situación a todos los niveles.

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